
Encuentre a alguien que haya alcanzado el éxito que usted desea lograr. Estudia sus hábitos. ¿Qué hace diferente de lo que tú haces? Todos los resultados son reproducibles. Modela los éxitos de los demás y triunfarás en tu búsqueda.
Cuando tenía trece años vi un vídeo instructivo de Mickey Mantle sobre cómo ser mejor bateador. En él decía que me mirara al espejo y bateara 200 veces a la izquierda y 200 veces a la derecha todos los días. Lo hice sin falta y pasé de ser un jugador de banquillo a una estrella en una sola temporada.
Unos años más tarde, me di cuenta de que el entrenador de fútbol de mi instituto, Ted Petersen, estudiaba películas sin descanso. Quizá te estés diciendo: "Todos los entrenadores estudian las películas". Tienes razón, pero había dos diferencias entre el entrenador Petersen y casi todos los demás entrenadores. Primero, era la forma en que lo hacía. En segundo lugar, tenía dos anillos de la Super Bowl de cuando jugaba con los Pittsburgh Steelers a finales de la década de 1970. Estudiaba películas todos los días, así que yo también lo hacía. Y funcionó.
Lo importante es que todo éxito tiene acciones constantes que no se celebran. Nadie celebra la rutina diaria. Es aquí, en las pequeñas y constantes acciones diarias, donde surge el éxito. Tu éxito físico dependerá en gran medida de la aplicación continua de los principios y prácticas fundamentales básicos, ya que son la base de la Maestría Física.
¡Poderoso!