El siguiente pasaje fue escrito hace casi 100 años, pero su mensaje es intemporal.
El credo del optimista
Me prometo...
- Ser tan fuerte que nada pueda perturbar mi tranquilidad.
- Hablar de salud, felicidad y prosperidad a todas las personas que conozca.
- Hacer que todos mis amigos sientan que hay algo que merece la pena en ellos.
- Ver el lado bueno de las cosas y hacer realidad mi optimismo.
- Pensar sólo en lo mejor, trabajar sólo por lo mejor y esperar sólo lo mejor.
- Entusiasmarme tanto por el éxito de los demás como por el mío propio.
- Olvidar los errores del pasado y avanzar hacia los grandes logros del futuro.
- Llevar una expresión alegre en todo momento y regalar una sonrisa a toda criatura viviente que me encuentre.
- Dedicarme tanto a mejorar que no tenga tiempo para criticar a los demás.
- Ser demasiado grande para la preocupación, demasiado noble para la ira, demasiado fuerte para el miedo y demasiado feliz para permitir la presencia de problemas.
- Pensar bien de mí mismo y proclamar este hecho al mundo, no con grandes palabras, sino con grandes hechos.
- Vivir con la fe de que el mundo entero está de mi parte, siempre que sea fiel a lo mejor que hay en mí.
~ Christian D. Larson, 1912
La pregunta es... ahora que lo sabes, ¿qué vas a hacer con ello?
¿Lo olvidarás o lo vivirás?
¿Qué pasaría si hicieras de esto tu credo?
Algo en lo que pensar.
Vivir con grandeza,
Billy Beck III